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25 diciembre 2011

¿Por qué tuvo tanto éxito el Cristianismo en los siglos I-IV?

Cuando el segundo templo de Jerusalén fue destruido en el 70dC, la secta cristiana sólo era una más de las numerosas sectas judías existentes. Tan sólo 250 años después, y tras una vertiginosa expansión, el Imperio la autorizaba como religión legal. Hoy resumo las virtudes y ventajas de estos cristianos primitivos, que tanto habrían tenido en común con el "espíritu 15M", así como los defectos que aparecieron frutos... de su propio éxito.

Como todos los cambios sociales, ocurrió gradualmente y por una multitud de factores distintos. Por tanto, veamos qué tenía que ofrecer el cristianismo en distintos aspectos, uno por uno.


I. El misterio de la muerte

"¿Qué nos ocurre después de morir?". ¿Existe acaso una pregunta más universal y eterna?

Nos resulta casi imposible saber exactamente qué pensaban sobre este tema los pueblos bajo el imperio romano en los primeros siglos del cristianismo. Por un lado tenemos los autores de las élites intelectuales que dejaron algunos textos, pero por otro lado tenemos al pueblo llano que no dejo casi ningún registro de sus ideas.

Casi. Tenemos las inscripciones en las lápidas. Al igual que hoy día, en su inmensa mayoría se escribirían siguiendo "la costumbre". En teoría, existe una abundante literatura que sustenta el conocido escenario del Hades, el inframundo de los muertos, con su río y su barquero que lleva las almas a un lugar, un lugar casi geográfico, donde habitarían para siempre.

Lápida funeraria cristiana de los años 200. "D M", por "DIS MANES" es una dedicatoria a las almas/dioses del inframundo de los muertos, siguiendo la costumbre griega y romana. En griego "ΙΧΘΥC ΖΩΝΤΩΝ" es "los peces de los vivos", que junto al símbolo de los peces, fue el icono cristiano primitivo. La dedicatoria en latín "LICINIAE AMIATI BE / NEMERENTI VIXIT" me parece que alaba la bella vida del difunto Licinio, aunque si alguien tiene una mejor traducción se la agradeceré.  (fuente)

Parece razonable suponer que unos creerían en ese mito, mientras otros se mostrarían más o menos abiertamente escépticos. Pero la mayoría, igual que hoy, mantendría como mínimo las apariencias con las creencias comunes, por inercia.

Entre las excepciones que se han encontrado tenemos una fabulosa lápida en la que un recién enviudado y enamorado marido escribió un bello poema en griego [3]:
A los espíritus de la que nos deja, Cerillia Fortunatta,
una muy querida esposa con la que viví 11 años sin riñas.
Marcus Antonius Encolpus hizo ésto para sí mismo,
y para Antonius Athenaeus, su muy querido esclavo liberado, [...]
Viajero, no pases de largo mi epitafio,
sino deténte y escucha,
y entonces, cuando hayas entendido la verdad,
puedes continuar.
No hay un bote en Hades,
ni un barquero Caronte,
ni un Éaco guardián de las llaves,
ni hay ningún perro llamado Cerberos.
Todos nosotros que hemos muerto y descendido
somos huesos y cenizas: no hay nada más.
Lo que te he contado es la verdad.
Ahora parte, viajero,
no vayas a pensar que,
aún muerta, hablo demasiado.
Lápida encontrada en Roma. Siglo II d.C.

Una reflexión interesante es que si alguien escribe este epitafio sólo es porque ve que a su alrededor, al menos parte de la gente, creía en el mito del Hades.

Las élites intelectuales (césares, historiadores, filósofos) dejaron multitud de opiniones en sus escritos: desde estar seguros de que el alma sobrevive al cuerpo, hasta justo lo contrario; aunque la mayoría quizás se mostraban simplemente agnósticos, dejando espacio para esa esperanza de que hubiera "algo más" [1].

¿Por qué el Cristianismo ofrecía en este tema una ventaja? Para entenderlo hay que dejar antes claro algo que, quizás, te sorprenda: ninguna religión occidental de la época aseguraba la supervivencia del alma. El culto a los dioses griegos y romanos sólo contenía el mito del Hades (que no convencía a muchos) y el Judaísmo, la religión monoteísta de la que el cristianismo formaba parte inicialmente, no dejaba claro qué pasaba con los muertos hasta que llegase la Resurrección Final. En efecto, el Antiguo Testamento no promete ni cielo ni infierno a los muertos -  otra cosa es que los judíos de la época creyesen cada uno lo que quisieran, al igual que hoy día.

Y aquí llegaban los mensajeros de un tal mesías llamado Jesús, prometiendo que tras la conversión a su religión, se alcanzaría la vida eterna tras la muerte en "el cielo". Y si eso no te convencía, traían otra "certeza": que los infieles también tendrían vida eterna... pero de sufrimiento. Argumentos bastantes fuertes, la verdad. Yo me pensaría la conversión... "por si acaso".


II. Una multitud de dioses

En la antigüedad existía una tolerancia religiosa que hoy día no puede sino parecernos chocante: tú podías dedicar ofrendas a tu dios favorito en casa y tu vecino a otro distinto y nunca se os ocurriría discutir sobre ese tema. Existía una especia de conciencia de que, en realidad, todos los dioses eran más o menos igualmente válidos o equivalentes.

Pero no todos eran así de benevolentes: los judíos han formado históricamente un grupo más "radical" que los demás pueblos en cuanto a tolerancia, especialmente religiosa. Despreciaban a todos los demás dioses como falsos y condenaban a quienes les adoraban.

Por supuesto, la secta cristiana inicial formaba parte íntegra del judaísmo, y por tanto heredó esa animadversión a los demás dioses. En este aspecto, el cristianismo fue una "religión guerrera" en un mundo de cultos y religiones menos agresivas, lo que posiblemente les favoreció.

La maravilla arquitectónica del Panteón fue levantada (por segunda vez) en ~126dC en honor a, como indica su nombre en griego, todos (Πάν) los dioses (θειον). (créditos)

En cualquier caso, la creencia en todos los dioses antiguos parece reservada a las clases bajas del pueblo. Aparentemente, los más pudientes y la "gente culta" no tenía demasiada fe en ellos [1].


III. Miedo al fin del mundo

Jesus formó durante su vida un grupo de seguidores, judíos naturalmente, en el contexto del judaísmo de la época. Dicha religión espera a un mesías, y muchos creyeron que Jesús había sido el elegido.

Entre la llegada del mesías, y su posterior resurrección al tercer día de muerto, muchos creían que el día del juicio final estaba cercano. El miedo a que el fin del mundo, el milenarismo, llegaría pronto se extendía como la pólvora.

Y el miedo, de nuevo el miedo, empujó a muchos a unirse a la única secta capaz de asegurar una salvación ante la inminente desgracia.

Se puede suponer que una mayoría de cristianos intentara convertir de buena fe a todos los paganos posibles por su propio bien - a sus ojos, los estaban salvando. Aunque existen algunos testimonios por escrito que indican que algunos parecían regocijarse pensando en lo que iban a sufrir y retorcerse de dolor los paganos que les contrariaban, no parece razonable tomar esto como norma.



IV. Perdón de los pecados

Los primeros cristianos tuvieron a veces mala fama por estar formados por lo peor de cada sociedad. Pero esto tiene una fácil explicación: siendo demasiado benevolentes, los cristianos acogían en su seno a cualquier malhechor, asesino o ladrón, mientras mostrase arrepentimiento de sus pecados.

Repudiados por la sociedad, estos desahuciados encontraron un "nuevo hogar" entre los cristianos, engordando sus filas, aún a costa de la negativa imagen pública que pudieran darles.


V. Eran milagrosos (tenían fama de tener "superpoderes")

Los primeros cristianos estaban rodeados de historias asombrosas: don de lenguas, visiones, exorcismos (muy comunes), etc. Para muchos crédulos paganos, estos "superpoderes" debían apoyar la idea de que esta secta era "la verdadera".

Curiosamente, durante los primeros siglos incluso la resurrección de los muertos se convirtió en algo normal, que se podía conseguir “por medio de ayunos rigurosos y con las súplicas conjuntas de la Iglesia local, y las personas que así recuperaban la vida sobrevivían muchos años” [1].

O eso al menos es lo que cuentan... El griego pagano Celsus, escribió en 177dC el primer texto de la historia atacando al Cristianismo, donde alegaba:
¿quién querría recuperar su cuerpo?  
Algo así “sería vomitivo, peor que el estiércol” 
Celsus, 177dC [cita

Cuando a Teófilo de Alejandría le retaron a que mostrase "un sólo hombre que haya recuperado la vida", de todos los que supuestamente resucitaban los cristianos, curiosamente fue incapaz de hacerlo.




VI. Una moral pura

Las vírgenes vestales eran unas sacerdotisas romanas. Incluso con castigos ejemplares, como enterrar vivas a las culpables de comportamiento impuro [4], parece que les costaba horrores mantener vírgenes a un séquito mínimo de sacerdotisas.

Retrato de una mujer caracterizada de Virgen Vestal  (guardianas del fuego sagrado) ~1770 (fuente)

En ese contexto, muchos cristianos se mantenían vírgenes por voluntad propia lo que a ojos de los romanos, si bien podía tener poca utilidad en sí misma, al menos demostraba la gran voluntad de algunos de esos cristianos y les hacía merecedores de respeto.

Pero la cosa iba mucho más allá. Al principio, los cristianos llegaban a vender todas sus pertenencias para donarlas a la secta cristiana local, condenando a sus propios hijos a la pobreza. La comunidad se reunía en asamblea semanalmente o mensualmente, y con las aportaciones de todos, se hacía "comunidad de bienes" es decir: se repartía entre los que lo necesitasen. Se criaba a los numerosos niños que se abandonaban en la época, se cuidaba a los ancianos y viudas o a los enfermos.

Así mismo, se propugnaba la "obediencia pasiva" ante el imperio romano (un mal menor que, de todas formas no duraría mucho pues el mundo llega a su fin), incluso incitando a la "objeción de conciencia" para evitar participar en los ejércitos.

En esas asambleas además se debatía de religión, claro está. Pero si algo "malo" tiene una organización tan horizontal, es que cada comunidad acabaría tirando en una dirección distinta. Durante 200 años, no existía un "ideario" cristiano bien definido: unos pensaban que Cristo era divino, otros no; unos que el fin del mundo iba a llegar pronto, otros no; etc.

A cambio, todo fue más o menos bien sin luchas internas y parece que, en general, los bienes materiales de la secta se dedicaban mayoritariamente a ayudar a los más desfavorecidos.

Pero si hay algo que seguro no ha cambiado en 2.000 años es la psicología de la mente humana. El hombre ansía por encima de todo el poder: sentirse superior a los demás ya sea mediante posesiones materiales o por el dominio de un poder de tipo político.

En cada asamblea local se empezaron a alzar voces "de autoridad", y así apareció la figura de "obispo" como representante, o más bien "pastor" en el sentido literal, de la comunidad.

En el 325 dC, el emperador de un imperio ya claramente a favor del cristianismo convocó a más de 300 obispos locales en el llamado Concilio de Nicea que fue el primero donde se empezó a establecer por escrito qué significaba "ser cristiano". Así se decidieron la divinidad de Jesús, qué libros de los muchos existentes formarían los Evangelios, la ascensión a los cielos en cuerpo de María madre de Jesús, etc.

Pero el sutil cambio que poco a poco cambió la original estructura horizontal fue el rígido establecimiento de una jerarquía de opinión, donde el pueblo llano, por primera vez en la antigüedad, estaba separado del clero y no podía participar en los asuntos y debates sobre la fe: sólo acatar.

Aunque no parecen ser la norma, existen escritos que relatan las vergonzosas corrupciones de muchos de estos primeros obispos, que gastaban el dinero común en sexo, joyas o negocios particulares.

En cualquier caso, poco a poco la censura tajante de todo lujo (incluso llevada a niveles extremos) propugnada por los primeros cristianos, se fue olvidando:

Capítulos I a III:
Se censura el uso de prendas que no sean blancas, almohadas de plumas, maquillaje en mujeres, pelucas, mostrarse desnudos líbremente en los baños frente a hombres y mujeres. A los hombres se les censura que quieran arreglarse exteriormente demasiado: perfumes, afeitados, etc.
Capítulo IV: El cristiano alejado de la riqueza
[...] La inmundicia de la glotonería está demostrada por las alcantarillas en las que nuestros vientres descargan lo rechazado de nuestra comida.
¿Para qué fin acaparan tanta vajilla, si una única copa les bastaría? ¿Para qué esas arcas llenas de ropa? Y los ornamentos de oro, ¿para qué?
Esas cosas existen para ladrones, sinvergüenzas y para ojos avariciosos.
[...]
Debemos, por tanto, apartar de nosotros la multitud de vasijas y de copas de plata y oro.



El papa de la Iglesia Católica, Benedicto XVI, anoche en la tradicional misa del gallo.


Por desgracia, tanto el tono misógino que ya aparece en esos mismos primeros cristianos, como la desaprobación de la tolerancia que existía en el mundo antiguo hacia la homosexualidad y bisexualidad, sí que parece enraizaron más profundamente en los obispos cristianos que sus otras muchas recomendaciones.


Referencias:
[1] Gibbon E. "Historia de la decadencia y caída del Imperio romano", 1793-94.
[2] Bynum, C.W. "The resurrection of the body in Western Christianity, 200-1336". 1995. Columbia Univ Pr.
[3] Edwards, C. "Death in ancient Rome". 2007. Yale Univ Pr.
[4] Tito Livio. "Historia de Roma", Libro 8.15 (online).




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28 comentarios:

  1. Jojo, buenísimo lo de poner la foto del papilla debajo del texto de Clemente de Alejandría.

    Lo de que guardaban una moral pura, en esa época, me resulta un poco difícil de creer (hablo desde el punto de vista puramente sexual), pero tampoco es que tenga ningún dato ni nada.

    Hay quien dice que el Edicto de Milán (y/o el de Tesalónica) eran falsos, lo que cambiaría drásticamente algunos de nuestros conceptos históricos (al cristiano medio le importaría un pito y probablemente no entendería las consecuencias, todo hay que decirlo). Aunque a priori esto suene a magufada, lo cierto es que cuanto más atrás en la historia menos se puede estar seguro de su curso...

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  2. Hombre, tenía el artículo medio planteado, y veo eso en la tele... fue una señal divina ;-)

    Como dices yéndose tan atrás en el tiempo cada vez todo es más contradictorio e incierto, pero en lo de la moral sexual me lo imagino así: grupos pequeños de cristianos, muy unidos, casi como "en un pueblo pequeño" donde todos se vigilan unos a otros para asegurar la imagen de "la comunidad". Algo así como los Amish hoy día, quizás. Así que sí creo posible que guardasen un poco más "la castidad" que el resto de romanos, o al menos la "apariencia de".

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  3. Si creyeras que es Dios el que está en el trozo de pan y en el vino, ¿no harías la patena y el cáliz de oro? ¿No le darías lo mejor a Dios?
    ¿Por qué la Iglesia cristiana sigue existiendo a pesar de todos los cismas, herejías y laicismos? ¿Puedes desgranar también eso punto por punto?
    Por cierto, ¿qué tiene que ver esta entrada con el título de "Ciencia explicada"? Porque transmites genial tu pasión por la ciencia y las ingenierías,...
    Y, para mí, que sí tiene sentido la Navidad, os deseo una feliz Navidad!!

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  4. Hola Dolores,

    "La historia es la ciencia que tiene como objeto de estudio el pasado de la humanidad y como método el propio de las ciencias sociales."

    No veo por qué habría que no hablar de una de las ciencias más importantes para cualquier persona.

    El porqué sigue existiendo se podría aplicar igualmente al Islam, Budismo, o al idioma chino; no lo veo un argumento, lo siento.

    Y yo también deseo a todos unas felices Navidades, el tema del post era símplemente un repaso histórico desde un punto de vista lo más objetivo de que he sido capaz.

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  5. fantastico blog, y fantastica entrada. Un gusto irme a dormir habiendo leído esto.

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  6. ¿Y no se comenta nada sobre el hecho de que el cristianismo ofrecía un consuelo para toda la masa de desheredados (pobres, esclavos, etc.) que según los Evangelios serían encumbrados tras la llegada del Reino de Dios?

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  7. Creo que has pasado por alto la causa, quizá, más importante de todas.

    A diferencia de las religiones mistéricas, o de las mitologías al servicio del poder, el cristianismo se presentaba como una religión accesible a todo el mundo.

    En el resto de religiones, habían unos ritos, unas normas, una "selección". Y, desde luego, las mejores religiones eran, sin más, para los ricos o los poderosos.

    El cristianismo introdujo la brutal novedad de no requerir más que creer en él. Sin hacer distinciones.

    Las gentes, los parias, se convertían en masa. Era tan sencillo y tan universal, que no podía evitarse que las clases oprimidas (el 90% de las poblaciones, quizá?) se acercasen a él.

    Y el punto 1 es bastante inexacto. Te recomiendo que revises los principios pitagóricos, o las adoraciones a dioses como Mitra. El cristianismo no es apenas novedosos en su concepción de la muerte. El gnosticismo y el helenismo van de la mano.

    La novedad del cristianismo fue la siguiente, en este caso: mientras antes cada forma religiosa o cada Dios ofrecía la salvación, sin entrar a cuestionar los otros modos, el cristianismo (lee las cartas de Pablo) se presentaba como la ÚNICA vía de salvación. No como la mejor, o como la más segura (caso de las religiones paganas, que competían entre sí como si de una lucha comercial se tratara), sino como la ÚNICA. Bien añades que el Infierno asustaba. Pero eso porque, a diferencia de las demás, se pretendía la exclusiva. Las demás llevaban sin más al sufrimiento eterno.

    Pero vamos, eso es lo que dices, sin decirlo explícitamente, en el punto II.

    Ah, otra extraña diferencia con respecto al resto: predicaban el amor, no la grandeza ni la valentía, ni la prudencia.

    Y tampoco queda fuera de la victoria cristiana su clara oposición al imperialismo de Roma.

    Como ves, las cuestiones teológicas son casi, casi, secundarias. Se trata más de las causas sociales.

    Un saludo, y felicidades por el post.

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  8. Gracias Joan!

    Ricardo: Efectivamente, la "moral pura" de la que hablo tendría ese efecto aunque debería haberlo escrito explícitamente. La mejor forma de expresarlo que he visto fue algo así:

    "Gracias al Cristianismo, los pobres convirtieron su pobreza, en una virtud"

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  9. Javier: Gracias por pararte a comentar entrando en detalles.

    Evidentemente, no soy experto en el tema, así que he tenido que leer/ojear bastantes artículos/libros para intentar hacerme una idea del punto 1 (¿inmortalidad o no del alma?).

    Tienes razón en que de "novedad" tenía poco el cristianismo en ese aspecto (¡y no sólo por las creencias que citas, sino por las orientales!) pero la sensación que me queda tras leer varios autores, es que desde luego existía bastante diversidad de opiniones al respecto antes del cristianismo, y aparentemente, muchos "intelectuales" declaraban abiertamente su escepticismo - cosa que desde que se impuso el cristianismo aparentemente cesó, al menos públicamente.

    Un saludo.

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  10. Sé todos los cuentos.

    Yo no sé muchas cosas, es verdad
    Digo tan sólo lo que he visto.
    Y he visto:
    que la cuna del hombre la mecen con cuentos...
    Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos...
    Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos...
    Que los huesos del hombre los entierran con cuentos...
    Y que el miedo del hombre
    ha inventado todos los cuentos.
    Yo no sé muchas cosas es verdad.
    Pero me han dormido con todos los cuentos...
    Y sé todos los cuentos.

    León Felipe

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  11. Hola
    ¿qué tiene que ver este tema con la ciencia?

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  12. Los animales no tienen religión por que desconocen que han de morir ... los seres humanos ante esa realidad reaccionan creando un mundo para despues, onirico y ficticio, dicen, para no volverse locos .... el conocimiento ayuda a perder el miedo ....

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  13. Hola. Buen artículo. Creo que el aspecto beligerante del judéo-cristianismo da en el clavo.

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  14. Hola Jose Luis, gracias por el esfuerzo de tratar de resumir algo que revolucionó al mundo entero y que ha marcado la historia en un antes y un después. Te invito a que puedas leer un libro titulado "YO PENSABA QUE..." http://www.libreriarayuela.com/autores/GIL-SOLDEVILLA-SAMUEL/ , quizás te sea de utilidad para comprender toda esta historia con más detalle ;) Saludos!

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  15. ¡Qué estupendo y esclarecedor! Me ha encantado y más me encanta la gente que nos hace entender cosas que suceden hoy en día. Efectivamente muchos nos habíamos preguntado como una pequeña secta perseguida se hizo la religión oficial y aquí nos dan los puntos fundamentales.
    Esperemos que los del 15-M no caigan en el mismo error de nombrar "ovispos" o "pastores" porque sería su fin, sería el objetivo número uno de todos los poderes para poder comprarlos y manejarlos como hacen con los políticos y sindicalistas de hoy.

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  16. Me ha gustado el poema de la lápida. ¿De donde lo has sacado?

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  17. De la fuente que pongo como [3], aunque no recuerdo la página...

    Se puede ver parte del libro online:

    http://books.google.es/books?id=XBamv279N6YC&printsec=frontcover&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false

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  18. Un dato interesante, sobre el éxito que la religión católica obtuvo desde sus inicios, según un documental del history channel, es su hábilidad de adoptar partes de otras creencias o religiones paganas, como parte de ella.

    Con esto no quiero decir que estoy en contra del catolicismo, solo hay que reconocer que ciertas partes son semejantes a las de otras religiones consideradas como paganas y que la iglesia evolucionó y se adaptó, con tal de captar el mayor número de seguidores, en el negocio de la salvación de las almas...

    También es sabido que los artefactos y arte sacro que se encuentra en su patrimonio, aún y cuando es invaluable, no quiere decir que sean ricos por tenerlo, ya que no tiene un valor de mercado real.

    Como toda organización, ha tenido aciertos y desaciertos, líderes exepcionales y algunos patanes que solo les interesabe el dinero y el poder. Pero sin duda se trata de una religión que influye en el curso de la historia y en la vida de la humanidad.

    Creer que existe un cielo y un infierno, que hay vida tras la muerte, que existe una recompenza por llevar una vida virtuosa, nos da guías que no hacen daño, por e contrario, nos convierte en mejores seres humanos

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  19. Oye, Jose:
    ¿Es verdad que te llamas Jose?
    ¿Y todos te dicen Jose?
    O algunos osan...
    Me preocupa que alguno ose, Jose.
    No, no lo permitirías, ¿verdad?
    Porque hay gente con hemorroides en los ojos.
    Y donde dice "Jose", leen... no sé. Por ejemplo, "José".
    Solo es un decir.
    No quise ofender.
    ¡Joder!

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  20. A rvaldezmty y a quien raye:
    No hay nada que desde fuera de nosotros mismos, de nuestras decisiones y nuestros actos, pueda convertirnos en "mejores seres humanos".
    (Salvo mi tía Eulalia, por supuesto.)

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  21. @Juan del Sur: Si lo dices por la tilde... en España hoy día prácticamente todos pronunciamos "José" como "Jose".
    Aunque por escrito sí es verdad que habría que mantener la tilde.

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  22. Pues, no sé: si "prácticamente todos" pronuncian "Jose", más bien habría que sacarle la tilde.
    Saludos,
    Juan.

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  23. Simple: El cristianimo es como el futbol, al alcance de todos. Seguramente por eso son la religion y el deporte mas poular. Muy buen post.

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  24. Debo reconocer, como cristiano, que esta ha sido una entrada muy interesante, sin sarcasmos innecesarios y -lo mas importante- es imparcial.

    Es una pena que algunos de tus anteriores post de religion no tengan este mismo formato, pero debo reconocerte por este.

    (perdona los acentos)

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  25. @Josell: Gracias, me alegra leerte decir eso. Lo anteriormente escrito ahí queda, intentaré no repetir esos errores en el futuro porque no tengo nada que ganar.

    Sobre el tema del hilo, sinceramente recomendaría a cualquier cristiano que lea la historia de los siglos I-V. Es alucinante.

    Me parece perfecto que quien quiera crea en un dios, el alma o incluso en que Jesús fue mesías. Pero sinceramente, hay que tener mucho valor (o ignorar los hechos) para reconocer mérito a la estructura de una Iglesia que ha sido capaz de matar a cientos de sus propios obispos por discrepancias teológicas sobre la trinidad, por poner sólo un ejemplo.

    Un saludo.

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  26. Una entrada interesantísima, sin duda, pero que, en mi opinión, hace poco honor al título que la precede. Quizá debiera llamarse "los motivos por los que el cristianismo no debería haber tenido tanto éxtito", "cómo se enfrenta la mente humana a las promesas del cristianismo" o similar... Veo en un comentario anterior que defiendes haber usado la ciencia de la historia para escribirlo, mas por lo que he entendido al leerlo, parece más bien que has usado la lógica de cajón de la psicología humana, los "porsias", que se dice en mi tierra: "Por si acaso hay otra vida después de esta, me apunto al cristianismo", "por si acaso me da súperpoderes, me apunto al cristianismo", "por si acaso se acaba el mundo, me apunto también"... y eso son conjeturas, conjeturas de cajón y lógica aplastante, pero nada científicas históricamente hablando. Y sí que hay fuentes documentales históricas de validez comprobada que respaldan y explican el auge cristiano en sus primeros siglos de vida. Se me viene a la mente, por ejemplo, el auge y mejora de acondicionamiento de las calzadas romanas que se dio en esa misma época (sin esas vías de comunicación habría sido imposible una expansión vía predicación tan rápida y extensa) o el gran brote de peste que se dio también por aquella época en la misma Roma: los ciudadanos que aún quedaban sanos huyeron de la ciudad y solo los cristianos se quedaron asistiendo a los enfermos (debe ser que para el paganismo romano primaba más el "sálvese quién pueda" que el amor al prójimo), lo que les hizo ganar un verdadero prestigio, conllevó la conversión de aquellos enfermos que fueron asistidos por los cristianos y, lo más importante, la religión cristiana entró y se quedó en la capital del Imperio, algo que, de no haber ocurrido, hubiera relegado al cristianismo a la periferia, dejándolo como algo residual que hubiera terminado por desaparecer antes o después. Son los dos primeros ejemplos que me vienen a la mente y que tienen fuentes bibliográficas históricas que lo respaldan...
    Espero que no te moleste esta parrafada. Me gusta muchísimo tu blog, y gracias a él, los "profanos" como yo aprendemos (y comprendemos, que es aún más difícil) campos de conocimiento que sin la gente como tú nos serían totalmente ajenos, por lo que haces una gran labor con él y por lo que yo en particular te doy las gracias. Un saludo.

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  27. lourdes santamans22 de mayo de 2012 23:19

    Estoy de acuerdo con Annie y además creo que los primeros cristianos se distinguian por el amor. Pero siento no tener conocimientos de historia de la Iglesia para rebatir tus argumentos. Por eso es tan necesaria la clase de religión a los mayores.

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