Lewin: "Las personas religiosas están ciegas". "¿Por qué no le dieron el Nobel a Jocelyn Bell? ¿Por ser mujer?"

Hoy pasamos el día con el Dr. Walter Lewin, profesor de física en el MIT durante 43 años, pionero de la radio astronomía de rayos X y sobre todo, un gran personaje con mucha personalidad a pesar de sus 76 años. Lo interceptamos en Barcelona, aprovechando la ruta promocional de su último libro “Por amor a la Física” (Debate).

Para situar al personaje, hay que saber que si Walter lleva una década siendo una estrella mediática en Internet no es por sus más de 400 artículos científicos, ni por sus revolucionarios descubrimientos (p.ej. estrellas binarias emisoras de ráfagas de rayos X) sino por su particular y única manera de convertir cada clase de física en una experiencia inolvidable para sus alumnos, bajándose sin problemas del nivel mental de la investigación astrofísica de vanguardia al ras de suelo de un primer curso introductorio universitario. Los millones de vistas de sus vídeos avalan que, sin duda, tiene algo de especial:

Si te ha gustado el vídeo, existen cientos más en YouTube como para pasar horas y horas viéndolos.

Quedamos para charlar con Walter en el hotel donde se aloja, junto a Antonio (@aberron y Amazings), Manuel (@CienciaKanija) y Lorenzo (@CienciaOnline). Llega vestido con una de sus típicas camisas de colores chillones, una pulsera de plástico que parece sacada de un “todo a 1€” y otros dos anillos de plástico chillones a juego. Os resumo los temas que tratamos.

Estadística y medios de comunicación: ¿matrimonio imposible?

Ejemplo de ajuste de un modelo con
intervalos de incertidumbre (créditos)

Hablamos sobre la enorme diferencia del tratamiento de datos estadísticos que existe en Física, especialmente la experimental donde la estadística lo es todo, y las cifras que difunden los medios de comunicación acríticamente (como sabrán quienes sigan este blog ¡esa es una de mis luchas personales!).

Un ejemplo claro está en las encuestas de intención de voto, donde incluso un incremento o bajada de un 1% se considera importante… ¡aún cuando la encuesta tenga una desviación estándar de un 1%!

Según Walter,  en EE.UU. los medios de comunicación dicen claramente en casos así que las diferencias no son estadísticamente significativas. ¿Os imagináis un tratamiento así de profesional en un medio español? Yo al menos nunca lo he visto.

En su opinión, es un problema de educación de la sociedad: hay que ir enseñando las ideas fundamentales de la estadística “desde el hogar”, desde niños. Y el cambio, siendo optimistas, llevaría generaciones pero se acabaría produciendo. ¡Ojalá!

Publicaciones científicas



Le pregunto por el sistema actual de publicaciones científicas, donde un grupo de empresas editoriales cobran millones de euros a las universidades (públicas y privadas) para permitir a los investigadores descargar copias electrónicas de los artículos… que han sido escritos gratuitamente y revisados por pares, también gratuitamente.

Walter no vé nada malo en el sistema, ya que le parece razonable que se cobre por este servicio para mantener las infraestructuras de las editoriales, “que no veo que se estén haciendo ricas”.

Sobre el sistema de revisión por pares, insiste, como es de esperar en cualquier científico, en que es una parte fundamental e imprescindible del sistema. Ya que así “se evita que se publique mucha basura”. Por cierto, nos confesó que nunca le han rechazado un artículo (¡de los 450 que tiene!) en una revisión, más allá de pedirle algunos cambios menores. Al ver qué me sorprendo de ese récord de ningún rechazo, responde con una sonrisa que “Trabajo en el MIT”, respuesta ambivalente.

¿Cree que se puede usar su método para enseñar en cualquier otra universidad?



“Me escriben profesores de India que dicen que ponen mis vídeos en sus clases”, dice claramente orgulloso. “Cualquiera de vosotros puede ponerlos también, no es nada de lo que haya que avergonzarse, si en tu lugar de trabajo no tienes los materiales para repetir los experimentos (¡no todos tienen un péndulo de 5 metros en clase!)”.

Ahora bien, dice que dependerá del “orgullo” del profesor. “En Stanford no los podrán ¡ni por encima de su cadáver! jajaja”.

¿Se puede enseñar Física haciéndolo siempre divertido?

No, de ninguna forma: hay que alternar. Dice que lo mismo que divierte a sus alumnos, también les hace llorar.

Sobre las demostraciones y experimentos en clase, reconoce que un elemento esencial es cuidar el drama, hacer creer a los alumnos que está sufriendo o pasándolo mal, aunque sea (casi del todo) mentira: “I’m crazy, but I’m not a fool“.

¿Cómo inculcar amor a la ciencia desde niños? (pregunta @aberron)

Se puede hacer incluso desde los cuatro años, y recomienda hacerlo llevándolos a museos y hablando con ellos, hacerles que se cuestionen lo que ven en el mundo. Señalarle la Luna y preguntarles sobre ella para que empiecen a cuestionarse cosas.

Pero hay que empezar con lo más básico. Al igual que para motivar interés en el arte, para lo que también recomienda llevar a los niños a los museos, habría que empezar por el arte del siglo XVII…¡no por un Picasso!

Otra clave en la educación sería limitar el tiempo de ver TV, por ejemplo, a una hora diaria. Al igual que, cuando ya son mayores, el tiempo de “chateo”, lo que considera la mayor pérdida de tiempo y una plaga. “El otro día había un matrimonio ahí en frente sentados, y cada uno con su smartphone y sin hablarse. ¡Es horrible!”.

¿Cómo puedo convencer a los alumnos de la evolución? (pregunta de Lorenzo)

Por lo que se anima la conversación, parece que acabamos de sacar sin querer uno de los temas favoritos de Walter: el “conflicto” (real o no) de ciencia vs. religión.

La respuesta es tajante: “La gente religiosa está ciega” (“Religious people are blind“). Sencillamente, recomienda no perder energías en lo que considera es una batalla perdida. El tema deriva inevitablemente hacia:

Religión

“Yo soy ateo, lo hago muy público y notorio”. Por eso, dice recibir frecuentes mensajes por Facebook incitándole a reconsiderarlo. Dice que incluso le han llegado mensajes defendiendo que “el Corán predice la expansión del Universo“, por lo que debería convertirse al Islam. “Yo les digo: ¿quién ha traducido esa versión del Corán? ¿Quién lo ha interpretado así? Y, si os venís una semana conmigo, os convertiré yo a vosotros en ateos”.

“Conozco a judíos ortodoxos que literalmente creen en los 40 años que el pueblo pasó atravesando el desierto… ¡¡pero si en media hora en el desierto estás muerto!!“. Igualmente, rechaza a quienes por convicciones religiosas rechazan a gays y lesbianas, pensando que son pecadores. “¡Pero si no son más que gente normal!”.

Por todo ello, concluye (¡por que se acaba el tiempo!): “La religión es un veneno. Si un niño se cría en un entorno religioso, el 99% seguirá toda su vida con esas ideas y no saldrá de ahí”.

Aún así, reconoce que obviamente no se puede demostrar la no existencia de muchas de las cosas de las que tratan las religiones, ya que “la ausencia de evidencia no es la evidencia de la ausencia“.

Charla

Más tarde ese día, Walter dió una charla sobre el nacimiento y la muerte de las estrellas ante un auditorio completamente abarrotado en el CosmoCaixa de Barcelona.

Os dejo un fragmento en el que demuestra el efecto Doppler, que luego amplío más abajo:

Como soy muy cabezón y quisquilloso, me apeteció demostrar que de lo que habla es muy fácil de calcular, así que me puse manos a la obra y ¡voilà!:

En cierto momento de la charla, Walter se refirió a una antigua polémica, que no por vieja le deja de irritar:

“¿Por qué no le dieron el premio Nobel de Física a Jocelyn Bell en 1974?”. Jocelyn es la joven de la foto, en “sus buenos años”. Ayudó a construir un radiotelescopio, pasó incontables noches recogiendo datos y analizándolos, y cuando descubrió una anomalía, tuvo que insistir una y otra vez a su director de tesis, reluctante al principio, en que realmente ahí había algo nuevo. Finalmente, su director de tesis recibió el premio Nobel de Física por descubrir los púlsars, mientras Jocelyn no obtuvo ningún reconocimiento.

No se reconoció su labor “¿por ser doctorando, por ser mujer…o por ambas?“. Aunque Walter dice que ella siempre reconoció humildemente que “sin la financiación de su director no habría sido posible el descubrimiento”, toda la comunidad sintió que su exclusión fue humillante y enormemente injusta.

Extras

  • La grabación completa de su charla de la tarde está disponible en este canal.
  • Puedes ver también el reportaje que realizó lainformación.com:

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Publicado en: Curiosidades, Entrevistas, Física, Opinión
8 comentarios sobre “Lewin: "Las personas religiosas están ciegas". "¿Por qué no le dieron el Nobel a Jocelyn Bell? ¿Por ser mujer?"
  1. Jorge A. B. dice:

    No les puedo creer! Estoy explotando de la envidia! Los átomos de mis neuronas han comenzado a fisionarse!
    Soy un ultra-fanático de Walter Lewin desde que descubrí sus clases y las ví a casi todas (algunas para aprobar exámenes en la universidad, que me fue muy bien, pero la mayoría por simple placer). También lo sigo en Facebook y cada tanto le he dejado un mensajito, al que ha contestado simpáticamente.
    Cómo los envidio, muchachos, cómo los envidio!…

  2. Excelente entrada!!! Qué personaje!!
    Solo me repatea la manía de algunos de ver oposición entre ciencia y religión… ¿Quién hoy en día (hablo de los científicos, no de la gente ignorante) se atreve a negar la evolución? El actual Papa habla de ella.
    Y me cabrea que alguien piense que estoy menos abierta a la ciencia por haber sido educada en un credo determinado… Lo siento, eso sí que me parece insalvable: la alergia que tienen algunos a que haya científicos competentes que son creyentes… ¿Qué me diría Lewin de Francis S.Collins, José María Albareda, Jerôme Lejeune, y muchos otros?

  3. Excelente exposición.

    Ununcuadio Uuq, me encuentro todos los días con alumnos y personas adultas que no creen en la evolución (matizo que no es una creencia sino un hecho), o creen que existen fantasmas que vienen del más allá, etc. Muchos sí aceptan la evolución pero creen al 100% que, como indica Walter, el pueblo judío estuvo 40 días en el desierto, que Moisés separó las aguas o que la Virgen María era realmente virgen, acontecimientos que la ciencia, lógicamente, no puede aceptar como verdaderos. ¿Cuántos timos de apariciones Marianas hay? Caras de Bélmez, etc.

    Mi pretensión no es cambiar las creencias de mis alumnos (eso es función de la familia), lo único que quiero es que sean críticos con la información que les llega. De hecho, lo que quiero es que compatibilicen religión con ciencia, como bien dices, no que descarten sus creencias religiosas. Eso no sería educación sino adoctrinamiento.

    Creo que la religión debe de ser una forma poética de vivir, pero cuando la creencia ciega de los dogmas impide aceptar lo evidente, las argumentaciones de los hechos son divinas o se impone el creacionismo en las escuelas, creo que, al menos, hay que intentar fomentar el pensamiento crítico-científico.

    Está claro que si se te muere un hijo no vas a pensar en Darwin o en Newton para consolarte, pensarás en no se qué ente divido (el que cada uno considere necesario) para consolarte. Pero, por el mismo motivo, la religión no sirve para curar un cáncer o una esquizofrenia. Creo que murió hace algunos años una niña por la práctica de un exorcismo.

    Aunque el Papa hable de ella, sabemos que hay gente que es más papista que el Papa. Y el Papa, se supone, es una persona cultivada, pero hay muchas personas que no tienen la oportunidad de recibir una educación y poder contrastar la información que reciben.

    No me quiero enrollar más, es mi punto de vista.

    Por cierto José Luis, que en aeropuerto nos despedimos muy rápido pero es que se nos escapaba el avión y, de hecho, casi lo perdemos.

    Un saludo y hasta otra.

    • Gracias Lorenzo.

      Es curioso lo que dices porque es cierto que mucha gente no se da cuenta de la diferencia que hay entre el hecho de la evolución, y las teorías que explican sus razones. Incluso quien sea creyente puede pensar que la evolución la “dirige” un dios y no es en principio incompatible.

      Y no os preocupéis, sé que íbais con la hora justa.

      Hasta la próxima! ;-)

    • Es que no es incompatible la evolución con la existencia de Dios…
      Realmente es una lástima que la gente no acepte el hecho de la evolución…
      Pero repito que no es incompatible, por el principio que enunció el biólogo agnóstico J. Gould de Nonoverlapping Magisteria (NOMA) o Principio de Demarcación: no se puede hacer ciencia con el método teológico, pero tampoco teología con el método científico…

    • Jorge A. B. dice:

      Este comentario ha sido eliminado por el autor.

  4. Jorge A. B. dice:

    Yo creo que el concepto de NOMA está muy bien para ayudar a divulgar la ciencia en lugares como EEUU, donde hay mucha gente que rechaza de lleno la evolución.

    Sin embargo, hablando entre nosotros, no comparto la opinión de Ununcuadio, sobre eso de que no se puede hacer teología con el método científico. Citando una frase que anda dando vuelta por internet,

    “No hay ninguna razón, en teoría, por la cual la presencia de dios no pueda ser medida o detectada de alguna forma. La única razón por la cual los creyentes afirman que dios ‘no puede’ ser detectado de esta forma es porque dios no es detectado, y así pues, hay que montar una vasta e intrincada racionalización para explicar a este ‘algo’ amoroso, eterno y todopoderoso que es, según todo aspecto externo y objetivo, indistinguible de la nada”

    Sobre esto también les dejo este artículo títulado El conflicto inevitable entre ciencia y religión”.

    • Ya me he leído el artículo que recomiendas y muchos más que se encuentran en esa dirección, y la verdad me parece que está equivocado en muchos aspectos… ¿Lo que no se ve no existe? Habría que matizarlo un poco más…
      No niego que la Iglesia haya metido la pata con teorías científicas y con científicos también. Pero estamos en pleno siglo XXI, y si los científicos de otras épocas pudieron ejercer su fe y su trabajo, no veo porque no voy a poder hacer yo lo mismo.
      La ciencia no puede negar ni afirmar la existencia de Dios. Eso está en otro terreno. La ciencia está genial, pero no es lo único genial. Si no, ¿cómo explicar las guerras mundiales? Fue un desastre no solo por las víctimas directas, sino porque acabó con un sistema de pensamiento: la ciencia nos libraría de cualquier mal. Y no lo hizo.

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