¿Por qué será que la carrera investigadora en España no es atractiva?

¿Por qué será que la carrera investigadora en España no es atractiva?
Hoy estoy en uno de esos días. Quien sea o haya intentado ser investigador en este país sabrá a qué me refiero: uno de esas múltiples ocasiones en que piensas que no merece la pena en absoluto tanto sacrificio y trabajo.

Alguien del Gobierno podría decir con el pecho henchido de orgullo: ¿Pero si hemos lanzado un proyecto de carrera investigadora, no te gusta muchacho?

Echemos un ojo a la «carrera» (¿de obstáculos?), pero no al gráfico original del ministerio, sino a uno mejor explicado (las edades que pongo son asumiendo que nunca en la vida has repetido ni perdido un solo curso):

El destino final que se propone en la «carrera» es entrar a formar parte de Universidades o del CSIC, básicamente. Algunos podrán encontrar puestos en empresas, pero en nuestra cultura me parece que más bien es algo residual.

Lo curioso es que día a día ves otras formas de entrar a esos mismos puestos en los que se supone culmina la carrera investigadora, pero podemos estar seguros de que a todos ellos no se les pide que consagren 10 años de sus vidas y pasen años en el extranjero trabajando duro. Basta llevarse bien con la gente adecuada. Preguntaos: ¿A cuántos profesores extranjeros habéis tenido en vuestras carreras? Conozco departamentos (no en este país, obviamente), donde más del 50% no son del país. Aquí, bueno… endogamia.

En resumen, el que trabaje duro e investigue es que es tonto de remate… o le gusta, para su desgracia.